MINERALES - Equaid Research

MINERALES

A continuación se muestra la tabla de las cantidades de cada uno de los minerales que contiene la leche de yegua comparada con la leche humana. Estos valores son valores teóricos. 

CALCIO

El calcio es uno de los minerales más importantes para nuestro organismo. Es imprescindible para conseguir un buen mantenimiento tanto de los huesos como de los dientes, pero también es requerido por nuestro metabolismo. Este mineral actúa como segundo mensajero y por lo tanto es útil para transmitir información y llevar a cabo una vía de transducción de la señal ( Alberts , 2008). Además, también está implicado en la regulación de algunas enzimas (como las quinasas ). Tener una dieta que cumple con los requerimientos de calcio de nuestro cuerpo puede prevenir enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión arterial y el cáncer de colon ( Hernández et al . 1999). El calcio se absorbe en el duodeno y a lo largo del tracto intestinal. Para que el calcio se asimile con el mayor grado posible, es bueno que vaya acompañado de vitamina D ya que esta actuará como hormona y de esta manera se aumentará la captación de calcio. Además de la vitamina D, tanto la lactosa como los estrógenos pueden proporcionar una mejor absorción en nuestro organismo. Todos estos componentes están presentes en la leche de yegua, así pues, el calcio se encuentra acompañado de los componentes necesarios para ayudar a nuestro cuerpo a absorber la mayor cantidad de calcio posible.

FÓSFORO

El fósforo ( en menor proporción ) actúa en nuestro cuerpo junto con el calcio para formar los huesos y los dientes. Éste, al igual que el mineral anterior, el beneficia la presencia de vitamina D para conseguir una buena absorción. En el momento que el organismo no recibe la suficiente cantidad de fósforo, pueden aparecer problemas al sistema nervioso central ( desde síntomas de encefalopatía e irritabilidad hasta el coma ), el sistema nervioso periférico (debilidad muscular generalizada con insuficiencia respiratoria ) y los músculos. Las funciones más importantes de este elemento son las siguientes: está presente en casi todas las reacciones físico-químicas y en el metabolismo de las grasas, ayuda a aliviar los dolores provocados por la artritis, es necesario para asegurar un buen funcionamiento de los riñones, es imprescindible para asimilar correctamente las vitaminas B2 y B3, estimula las contracciones musculares y la transmisión de los impulsos nerviosos y es también un componente importante en la división y reproducción celular. La ingestión de alimentos con fósforo también puede mejorar la memoria.

MAGNESIO

El magnesio es un elemento nutritivo indispensable que juega un papel central en nuestro cuerpo. Participa como elemento funcional en procesos de suministro de energía y es necesario para la activación de más de 300 enzimas. Debido a su gran importancia en el organismo, su déficit causa numerosos cambios metabólicos en el cuerpo ( Steinmetz et al . 2000). Actualmente el magnesio se puede utilizar como antidepresivo ( está presente en la transmisión nerviosa, proporciona energía a las neuronas y es un relajante muscular ). Favorece el sueño y la relajación. Además, controla la flora intestinal y protege de enfermedades cardiovasculares. Se utiliza para tratar trastornos intestinales como la enfermedad del colon irritable ( Lajusticia - Bergasa, 2001 ). Una falta de este mineral puede provocar muchos problemas ( como irritabilidad e inestabilidad emocional ) y derivar a enfermedades. Además, ayuda a reducir la sensación de fatiga a la hora de hacer deporte. Es por estas características que se considera que su presencia en la leche de yegua es beneficiosa.

POTASIO

De todo el potasio consumido, entre el 80-90% es excretado, ya que los riñones sólo la absorben cuando es necesario. Aunque se absorba un porcentaje bajo, normalmente nuestro cuerpo no tiene déficit de este mineral (Amatrian, 2000). La presencia de potasio en la leche de yegua nos es favorable para mantener un buen funcionamiento del organismo.

SODIO

El sodio tiene un papel mayoritariamente conjunto con el potasio. Juntos controlan la acidez o alcalinidad de nuestro cuerpo, y la entrada y salida de muchas otras sustancias que se digieren a través de todo el cuerpo a las partes cercanas de la piel, sustancias que ayudan en el movimiento, respirar, comer, envejecer e incluso pensar. El porcentaje de sodio requerido es considerablemente inferior que el de potasio (Amatrian, 2000).

COBRE

El cobre contribuye en la formación de glóbulos rojos, en el mantenimiento de los vasos sanguíneos, nervios, sistema inmunitario y huesos. Es por eso que es importante tener una dieta donde exista la presencia de cobre, aunque se necesitan cantidades bajas.

ZINC

El zinc es un nutriente esencial para la vida. Forma parte de numerosas enzimas del cuerpo humano, pudiendo tener un rol catalítico, estructural o regulador. El intestino juega un papel importante en el control de la homeostasis del zinc, controlando así su absorción y excreción (López, 2010). Este mineral también es útil si se padece una enfermedad que provoque una mala absorción como celíacos, enfermos de Crohn, colitis ulcerosa...